Deseo terminar toda esta aportación sobre los
Museos de Francia, con la narración de esta pequeña colección pero muy importante para mí, pues narra la historia de una persona que con constancia consigue recopilar una de las colecciones más importantes del mundo, en la ciudad nort-catalana de Perpignan.
El Museo de Monedas y Medallas de Jose Puig.
Joseph Puig | Perpignan la Catalane, Perpinyà la Catalana
El Museo de Monedas y Medallas de Jose Puig.
Esta colección de monedas y medallas, hechas por Josep Puig (1859-1929), un rico comerciante de Perpiñán, es la más grande de Europa. El principal fondo de este legado se compone de piezas del siglo XII hasta hoy, algunas antigüedades, Egipto y el periodo feudal completan la colección.
El bello edificio del arquitecto Petersen, en el centro de un parque, cobija el
museo de numismática de Perpignan, constituido por el legado de José Puig, esta es una de las mayores colecciones de monedas y medallas de Francia. Se compone de monedas antiguas, feudales, reales y extranjeras, y sobre todo un conjunto excepcional de las monedas roussillonnaises catalanes siendo algunas de ellas extremadamente raras. La presentación de estas monedas ha sido objeto de especial atención y combina la belleza y el rigor, en un espacio donde la moneda es un placer para la vista y de fácil comprensión. Además de las monedas de Cataluña, se puede admirar, ramos de flores presentados, monedas raras y bellas muestras antiguas grecorromanas y egipcias. Una sala de exposiciones temporales y la reconstitución de la labor del gabinete de José Puig acompañan a la sala principal. Las colecciones del
museo se publican en forma de folletos temáticos. El
museo es un hogar de participación activa de la asociación numismática del Rosellón, que organiza eventos, salidas culturales, y lo más importante, cada año, las jornadas de estudio numismáticas de Perpiñán, muy popular entre los investigadores. También una biblioteca de más de 2.000 libros, revistas y catálogos se encuentra disponible al público.
José Puig, un rico comerciante y coleccionista de monedas, hizo de la ciudad de Perpiñán, su único heredero. Cuando murió, y de acuerdo a sus deseos, su casa se convirtió en un museo con su fabulosa colección numismática y un centro de documentación de Cataluña.
José Puig nació en Perpiñán 11 de diciembre 1859, en una familia modesta en el corazón de la Real. El descubrimiento casual de una moneda de Berenger IV Conde de Barcelona, en una viña, camino de Canet, despierta su interés por la numismática. Por lo que se dedica activamente a recoger monedas.
Las colecciones siguen creciendo a lo largo de sus viajes. A la muerte de su único hijo Pablo, en su avión derribado en 1918 en la final de la guerra, José se retiró a la villa de Perpiñán y luego dedicó gran parte de su tiempo a la numismática. Hasta su muerte en mayo de 1929, su legado recoge no sólo la moneda sino también todo lo que puede ser el patrimonio catalán: pinturas, grabados, libros ...
A su muerte hace a Perpiñán legataria de todos sus bienes, siempre que la colección de monedas y medallas este en exhibición permanente en la Villa Catalana dels Til•lers (Perpignan) asi es como su Villa más tarde se convirtió en el Museo Numismático y el parque en un jardín público